Mar 12

Buenos Aires – Punta del Este en el Kraken; 2014

Atardecer en Playa Mansa

Atardecer en Playa Mansa

A Punta del Este en el Kraken – 2014

El sábado 22 de febrero a las 19 hs, el Kraken (Pandora 360) con sus tres tripulantes partió del Club Náutico San Isidro con destino a Punta del Este (R.O.U.). Ésta vez los navegantes a bordo fueron Mario Pinnel, Madelaine Navarro y Pablo Furchi.

Con viento leve del Este, mayor a tope y motor se fueron alejando hacia las costas orientales. Tras pasar el canal Mitre, el viento y las olas en crecimiento obligaron a seguir a motor avanzando a la lamentable velocidad de 2 a 4 nudos.

Estando al través de Colonia del Sacramento, el viento de 12 nudos viró al Noreste, permitiendo desenrollar el genoa y navegar en ceñida a 7 nudos con rumbo directo a La Panela.

Con el viento yendo y viniendo del sector Noreste al Este pasaron toda la primera noche. Al amanecer del domingo 23 pasaban por el través de Cufré y 24 horas después de la partida, dejaban a popa La Panela y el canal de acceso a Montevideo.

Anocheció 5 millas después de pasar el Emisario de Buceo. El viento siempre de 10 a 15 nudos fue rotando lentamente del Noreste hasta el Norte, transformándose en un terral suave y divino que, acompañado de un cielo despejado hizo disfrutar de una noche de insomnio como todos los navegantes y los no navegantes desean. Las estrellas cobijaron hasta el horizonte gracias a los escasos resplandores de las ciudades cercanas. Mientras esperaban la salida de la luna en su cuarto menguante, saborearon los astros mientras algunas noctilucas bailaban en la estela del Kraken como las burbujas en los vasos de cerveza.

La luna salió cerca de la 01 hs, siendo esa aproximadamente la hora de la bajamar, ya que el establecimiento de puerto medio de la zona indica 0 hs 9 minutos.

A pesar del sueño acumulado de dos noches sin dormir, la cubierta invitaba a seguir despierto y prácticamente así fue.

Unas horas antes del amanecer, pasando por Punta Ballena, se veían luces altas cerca de la Isla Gorriti. Al acercarse descubrieron que sobre la playa Mansa estaban fondeadas varias Fragatas engalanadas con sus típicas luces sobre las jarcias. Entre ellas se encontraban la argentina, la colombiana, la brasilera, la Goleta uruguaya y algunas más.

Arribaron al puerto de Punta del Este a las 07 hs del 24 de febrero, media hora después de asomarse el sol por detrás del horizonte, cumpliendo el periplo en 36 horas desde San Isidro.

Primera actividad del día: solucionar un inconveniente con la electricidad del muelle.

Segunda y más importante actividad del día: dormir hasta agotar el cansancio.

Despertaron al mediodía y se encontraron con las Fragatas izando las velas y partiendo hacia el puerto de Mar del Plata. Un hermoso espectáculo poco común de apreciar.

Tras siete días de hermosos paisajes, navegando por la Isla Gorriti, Playa Honda, Puerto Jardín, Punta Ballena, Playa Mansa y Brava, un poco de surf, caminatas y mucha actividad culinaria, emprendieron la vuelta no sin nostalgia de saber que falta un año para el próximo verano.

El pronóstico era por un lado alentador pero por el otro algo deprimente. Alentador porque el viento sería franco, soplando del Este durante algo más de 24 horas. Y deprimente porque luego viraría al Oeste. Pero lo maligno no era el viento en contra sino el sistema de baja presión que estaba potenciándose sobre el sur de la Mesopotamia y todo el territorio uruguayo. Estos ciclones son bastante impredecibles y pueden fortalecerse y cambiar en pocas horas. Por eso obligaba a realizar el trayecto con suma cautela, esperando un cambio desfavorable en el tiempo.

Estando el centro anticiclónico al sur, alrededor de los 40º de latitud, viento de altura del Noroeste con su vaguada cerca de la Cordillera de los Andes y el ciclón en potencia podía, dependiendo del ciclón, generarse una Sudestada. Por supuesto, fue esto último lo que se instauró.

Partieron a las 07 hs del lunes 3 de marzo. Viento leve del Este, un poco de motor y otro de vela. Cielo nublado y alguna llovizna. A media mañana pudieron navegar a vela, a orejas de burro y a 6 nudos se deslizaban sobre un mar de fondo tranquilo.

El viento iba del Este al Este Sudeste aumentando de a poco hasta llegar a los 20 nudos. Enrollaron la vela mayor y a pura genoa, en las barrenadas llegaban a 12 nudos de velocidad límite; logrando un promedio de 8 nudos.

Al través de la Isla de Flores, llegó el primer almuerzo, encargándose Pablo de hacer un guiso de lentejas; rehogando cebollas, morrones y chorizo colorado. Era menester alimentarse bien mientras Eolo y Neptuno lo permitieran, ya que podría llegar a ser el único alimento ingerido en todo el viaje.

Dejaron a popa La Panela y recién llegó la noche teniendo por la aleta la bahía Santa Lucía. Navegaban muy rápido, a un promedio desde la salida de 7,3 nudos.

Gracias a una última conexión a internet estando al través de Montevideo, se confirmó que estaban en plena formación de una sudestada. Ya no habría vientos del Oeste, sino todo Este y Sudeste para el lunes y martes en aumento. Como en todo centro ciclónico en potencia, las ráfagas podrían llegar a los 30 nudos o más y se esperarían tormentas eléctricas.

Para ese entonces, los cirrocúmulos y las nubes medias indicaban que el baile comenzaría en breve.

Antes que nada se pasó a darle fin a las lentejas que sobraron del mediodía y a estrenar el pollo al espiedo que lindo quedaba en la heladera con su paquete.

A continuación se desconectó el piloto automático ya que con viento en popa no funciona bien, así que sería una noche de timón, guardias y paciencia.

En la madrugada tan sólo se veían los resplandores de las ciudades más cercanas, noche totalmente cubierta y el viento en popa de 20 nudos con rachas de 25. La genoa un poco enrollada y el barco navegando muy rápido manteniendo el promedio.

Cada tanto, las iluminaciones de las ciudades del norte desaparecían, cubriéndose de nubes bajas con lluvias que luego de un rato llegaban al barco horizontalmente con las rachas de viento.

Al rato volvían a aparecer las luminosidades por el norte y desaparecían las del oeste y sudoeste cuando llegaba la lluvia a Buenos Aires.

Pasaron la noche en vela barrenando olas a buena velocidad. Pasaron Riachuelo antes de la salida del sol y ésta se produjo justo antes de cruzar el canal de Farallón a la altura del Km 60,1.

Se veía Colonia un poco clara hasta que un chubasco pasó rozando la ciudad haciéndola desaparecer. Llegaron ráfagas de hasta 35 nudos y viento constante de 25 nudos con lluvia horizontal y las olas muy grandes para esa zona del Río de la Plata. Una verdadera batidora, sobre la cual el Kraken corría presentándole la popa a las olas y saliendo en surf a 11 nudos con algunas orzadas peligrosas.

El trayecto de 20 millas que une el canal uruguayo con el Pilote 7 se realizó en 2 horas y media recibiendo un chubasco cada media hora aproximadamente.

Tras cruzar el canal Mitre, el viento rotó al Noreste y luego al Norte disminuyendo su intensidad hasta 15 nudos mientras el velero pasaba por el canal costanero acercándose a su club de origen. Al cual llegó 29 horas después de haber salido de Punta del Este.

A continuación brindis con cerveza uruguaya y más lentejas, trámite en Prefectura, despedida y a dormir un día entero antes de empezar a soñar con el próximo puerto.

Para ver las fotos de éste viaje, visite nuestro sitio en facebook.

Posteado en Navegación | Dejar un comentario
Abr 25

Buenos Aires – Mar del Plata en el Moitessier

Bautismo de mar del buque escuela Moitessier

A Mar del Plata en el Moitessier

Aprovechando los días libres de semana santa, el miércoles 27 de marzo del 2013 a las 23:00 hs  se reunieron en el nuevo buque escuela seis navegantes. Cuatro alumnos Patrones de la institución y dos Pilotos: Sofía Ávila, Marcelo Floreano, Gonzalo Dal Bosco, Alfonso Carro, Esteban Fulop y Pablo Furchi.

Partieron de la Federación de Clubes Náuticos de San Isidro, con la luna llena como testigo. El puerto de destino ésta vez fue Mar del Plata.

Moitessier es el nombre del velero oceánico de la escuela de náutica, en honor al gran navegante francés lleva su seudónimo. Es un modelo Wibo 945, diseño de Van de stadt y construido en acero naval.

En ésta ocasión, se rebautizó el barco a través de un viaje de instrucción oceánico con los Patrones de Yate.

Al partir de San Isidro, el viento soplaba del Este con una intensidad de 12 nudos, el cual los hacía navegar en ceñida con rumbo hacia el canal de acceso a Buenos Aires.

Fue una noche increíble, muy limpia e iluminada por la luna llena. Ni una sola nube en el cielo y temperatura agradable que invitaba a quedarse despierto toda la noche.

Amaneció estando al través de La Plata y el viento disminuyó hasta calmarse totalmente, con lo cual se recurrió a la navegación a motor. La máquina de éste velero es un Volvo Diesel de 18 Hp, el cual lo hace navegar a 5 nudos sin esfuerzo alguno.

A medida que pasaban las horas, y como estaba pronosticado de antemano, el viento fue rotando hacia el Noreste, recibiéndolo por la aleta, el velero se arrastraba a 4 nudos en las cercanías de Punta Piedras e inicio de la bahía Samborombón. Navegaron toda la segunda noche a través de la misma y cerca de Punta Rasa del Cabo San Antonio vieron la luz roja de babor de un velero que se acercaba por la popa con el mimo rumbo. En el Puerto de Mar del Plata descubrieron que era el Náutico II, barco escuela del Club Náutico San Isidro, que recorría la misma travesía que el Moitessier.

El viento seguía siendo favorable, con tendencia a virar al Norte, obligando a la tripulación a instalar el tangón para la maniobra de orejas de burro. El amanecer los sorprendió flotando en aguas saladas y cristalinas de color esmeralda frente a las costas de Mar del Tuyú y Las Toninas. Al clarear el día, se decidió izar el spinnaker, vela prestada en ésta ocasión por Esteban Fulop, ya que el spi de Moitessier fue reventado por el viento unos meses atrás, sin posibilidad de reparación.

La navegación fue muy tranquila, por ende los tripulantes podían alimentarse de manera sustanciosa. Entre los primeros menús hubo milanesas con ensalada, empanadas y un almuerzo frente a Pinamar de arroz con atún y ensalada de papas, huevos y mayonesa.

Toda la jornada por el mar fue encantadora, con oleaje muy suave y el cielo despejado que incitaba a sumergirse para ver el quillote del barco suspendido sobre el agua transparente. Fue un día muy caluroso y se disfrutó mucho. Encontrar sombra a bordo fue un problema pero a medida que pasaban las horas, la botavara y las velas ofrecían un poco de fresco reparo.

Durante todas las noches de ésta etapa, se enriquecieron con la salida y puesta de la luna llena en toda su majestuosidad, ya que nunca hubo una sola nube en el cielo.

La última cena a bordo en navegación fue estando frente a las costas de Mar Chiquita. Se cocinó una tortilla gigante de papas. Pesaba más de dos kilos, se utilizaron unas ocho o diez papas, dos cebollas rehogadas y una docena de huevos. La intensión fue hacer un tentempié antes de la cena, pero dado el tamaño exagerado del mismo, terminó siendo entrada, plato principal y postre. El wok a bordo hace verdaderas maravillas culinarias.

Ingresaron al Puerto de Mar del Plata a las 05:00 hs del día sábado 30 de marzo, dando por finalizada la etapa inicial del viaje. La navegación duró en total 55 horas desde San Isidro. Fue un record, no de tiempo, sino de placentera navegación. En todo el recorrido se navegó con mayor a tope, genoa 1 y spinnaker. Ni un sólo rizo en las velas, un gran logro para nuestros bravos mares del sur.

Descansaron en puerto pero no mucho. El mismo día sábado era necesario levantarse temprano y hacer el pronóstico meteorológico para el retorno a Buenos Aires.

Luego de los largos trámites de entrada al puerto en Prefectura Naval Argentina, la tripulación completa se deleitó con unos ricos mariscos en el restaurante del YCA Mar del Plata.

Posteriormente evaluaron las cartas del tiempo y decidieron que tenían que partir al otro día temprano, ya que ingresaba un anticiclón en la zona atlántica, trayendo vientos del sector Sur, rotando al Sudeste y luego al Este. No duraría más de 24 horas este viento antes de virar al Noreste. Con lo cual los obligaba a partir lo antes posible.

De todas formas, vieron necesario dormir bien antes de salir nuevamente al mar, por más que se pierdan algunas horas de viento franco. Por ende, pusieron como hora de partida las 8:30 am del domingo 31 de marzo.

Sabiendo ya el momento de regreso, se prosiguió a llenar el tanque de gas oil gracias a la ayuda de los padres y la abuela de Pablo Furchi, quienes fueron de visita al puerto con su automóvil. Al finalizar las tareas de alistamiento, terminaron la tarde placenteramente tomando mates todos juntos a bordo.

Hubo intercambio de tripulantes. Llegó uno nuevo para la merienda, Luis Navarro, quien arribó al puerto de Mar del Plata en ese mismo momento para realizar la etapa de regreso, ocupando el lugar de Marcelo Floreano.

A la hora pactada del domingo se encaró el regreso. El mar estaba muy sereno, ya que el viento soplaba suave del Sudoeste. Estando al través de la escollera norte, se cruzaron con el Lady Laura II, que llegaba al puerto desde Buenos Aires, llevaba a David Ramírez a bordo, alumno de la escuela de náutica. Se gritaron y dedicaron buenos augurios entre ambas tripulaciones.

Media hora más tarde, el Náutico II partió también del puerto para emprender la vuelta a casa. Se adelantaron en las proximidades del Cabo Corrientes, hubo saludos y fotografías.

La travesía comenzó tranquila, el viento soplaba de aleta a no más de 14 nudos. El cual permitía navegar con mayor a tope y genoa III, ya que sería un error colocar el genoa de enrollar, porque al no andar el enrollador podría trabarse en el momento de arriar la vela y hacer peligrosa la situación. Por lo tanto se usó el estay de trinquetilla.

El barco avanzaba a 5 nudos mientras los tripulantes desayunaban y el timón de viento, llamado Bernard, se ocupaba de la tarea más forzosa de a bordo.

La presión atmosférica estaba en su pico máximo de 1020 Hpa, con lo cual el viento comenzaría a rotar por el Sur hacia el Este al comenzar su descenso, así que se decidió orzar un poco más allá del rumbo correcto al Faro Querandí como precaución.

El cielo se fue nublando por completo y la bruma no permitía ver la costa. El sol desapareció y no volvió a verse en todo el viaje de vuelta.

El rumbo más orzado era hasta pasar el Faro de Punta Médanos, el cual fue dejado en la estela a medianoche. El viento para ese entonces soplaba a 22 nudos, y el barco iba con mayor a tope y un yankee de 14 m². Las olas crecían de tamaño, con lo cual hacían derivar, aunque no mucho al Moitessier. Por lo tanto, luego de pasar dicho Faro, no hizo falta derivar, seguían con el mismo rumbo para poder pasar el Cabo San Antonio.

Al despuntar la mañana el viento seguía aumentando y las olas crecían de tamaño. Viento: 26 nudos. Olas: 2 metros. Big Waves: 4 a 5 metros.

Se prosiguió tomando rizos en la mayor a medida que incrementaba el viento. Al mediodía del 1 de abril, estando al través del Cabo San Antonio, soplaban rachas de hasta 32 nudos. La mayor estaba con su tercer rizo y el yankee en proa hacían navegar al buque a 7 nudos de manera muy equilibrada.

En caso de que siguiera en aumento el viento, todavía quedaba la opción de izar el foque de 9 m2 y luego el tormentín de 7 m2. Pero no hizo falta.

Atravesaron la bahía Samborombón con olas grande del través, que rompían a bordo de la embarcación. El tambucho de proa, a pesar de su nuevo burlete, dejaba pasar el agua al interior, lo que hacía mojar el camarote – taller de proa cada vez que una ola cruzaba la cubierta.

No se pudo probar bocado, más que algunas cucharadas de miel y galletas marineras. Recién, estando al través de Punta Piedras, siendo ya de noche nuevamente, pudieron darse el lujo de comer galletitas de agua untadas con atún y paté. Más tarde unos mates y las olas iban disminuyendo su tamaño a medida que el agua se tornaba de color marrón. La espuma del agua salada los acompañó casi hasta Punta Atalaya.

Se veía en tierra, por el Oeste y Noroeste llover con gran actividad eléctrica, pero en el río sólo caía una llovizna que les iba de maravilla a la tripulación para quitar la sal de sus trajes de agua y al barco para enjuagar sus velas.

El amanecer sucedió pasando por el puerto de La Plata, esquivando los buques fondeados en la Rada. La mañana fue lluviosa pero al estar tan mojados por el mar, no se sentían las pequeñas gotas sobre el cuerpo.

Siendo las 11 hs del día 2 de abril arribaron al puerto de San Isidro, luego de 51 horas de movida navegación.

La tripulación se reunió en una parrilla de la zona para brindar con un rico almuerzo y un sabroso vinito, y así dar por finalizada ésta travesía de 6 días a bordo del Moitessier.

Soluciones a tener en cuenta en el barco antes de volver al mar:

Cambio de burletes de tambucho de proa y pañoles de popa. Agregar una chubasquera rígida. Arreglar el piloto automático y repasar el timón de viento. Cambiar los pisos del interior por tablas más gruesas y fijarlas a la estructura del barco. Arreglar luz del compás magnético. Pasar la segunda driza de genoa enrollable, ya que al no tener el nudo llano múltiple en el chicote, se fue por dentro del mástil y no hubo otra solución más que quitarla. Arreglar el enrollador de genoa y pintar el fondo.

Para ver las fotos de éste viaje, visite nuestro sitio en facebook.

Posteado en Navegación | 1 comentario
Dic 19

Buenos Aires – Punta del Este en el Kraken; 2012

Tromba marina frente a Montevideo

Tromba marina frente a Montevideo

A Punta del Este en el Kraken – 2012

El viernes 23 de noviembre del 2012 a las 21:00 hs partió del Club Náutico San Isidro el velero Kraken, modelo Pandora 360, hacia su bautismo con el agua salada. Ésta vez su destino fue Punta del Este (R.O.U.).

Entre sus tripulantes se encontraban Mario Pinnel, Marcelo Floreano, Gonzalo Dal Bosco y Pablo Furchi.

El viento soplaba suave del sector Sur y el barco navegaba en ceñida a 6,5 nudos de promedio bajo un cielo despejado.

La navegación hasta el través de Montevideo fue tranquila. Con una noche límpida y llena de estrellas. La luna en su cuarto creciente iluminó las olas como si fuera de día hasta su magistral puesta a las 3 de la mañana. Amaneció antes de pasar la bahía de Santa Lucía y el viento durante la madrugada fue rotando hacia el SW y luego W, recibiéndolo por el través y posteriormente por la popa.

Al mediodía del sábado 24 llegaron por el SW stratos, cúmulos y algunos cumulonimbus con truenos. De uno de ellos se desprendió un conjunto de 4 o 5 trombas marinas que pasaron a menos de una milla por la popa del Kraken. Como precaución se arriaron las velas, se cerró el bimini y se continuó la marcha a motor hasta que el viento se estableció moderado del sur, haciendo volar al Kraken a más de 9 nudos sobre un mar lleno de corderitos.

Ese viento fue aumentando su intensidad hasta soplar a 30 nudos del SSE. Las olas tomaron un tamaño de entre 2 y 3 metros y no se podía seguir orzando para llegar al Puerto de Punta del Este ni tampoco alcanzar Piriápolis. Por dicho motivo, 5 millas después de pasar la Isla de Flores se decide virar 180º para ingresar al puerto del Buceo y pasar allí la noche. Otra posibilidad era refugiarse al socaire de la isla en cuestión, como lo hizo un Beneteau 37 con bandera estadounidense que se encontraba navegando por la zona. Pero se prefirió la comodidad de un puerto bien protegido. Además en dicho puerto se encontraban tres alumnos de la escuela de náutica esperando el buen tiempo para llevar a Buenos Aires un Alpha 25 de uno de ellos y era buena la oportunidad para cenar juntos.

Éste retorno se hizo con viento del través y la entrada al puerto del Buceo con viento y olas de popa fue bastante dificultosa, ya que hacían barrenar al barco a velocidades muy elevadas.

A pesar de la peligrosa entrada, fue una buena decisión hacerlo, ya que el viento siguió aumentando durante la tarde y noche hasta amainar recién a la madrugada.

En el puerto del Buceo se encontraron las tripulaciones de los dos veleros. En el Alpha estaban Sofía Ávila, Agustín Floreano y Mariano Lovato.

Revisaron el Alpha 25 recién comprado, ajustaron la jarcia fija, repasaron el motor y se ultimaron los detalles para la travesía hacia Buenos Aires.

Posteriormente cenaron los siete navegantes a bordo del Kraken. Mario Pinnel demostró sus habilidades culinarias con su clásico guiso de lentejas acompañado con un rico vino tinto que no podía ausentarse.

A tempranas horas de la noche, cada tripulante durmió en su barco y se despidieron ya que partían hacia rumbos opuestos.

A las 8 hs del domingo 25 de noviembre, el Alpha 25 partió hacia Sauce y el Kraken a las 10 hs hacia Punta del Este.

Éste tramo del viaje se hizo con viento suave del SE y calma, apoyados con el motor hasta Punta Ballena. A partir de allí se hicieron algunos bordes hasta el puerto de destino, arribando a las 19 hs con algunas nubes en el cielo.

Al día siguiente, Marcelo Floreano y Gonzalo Dal Bosco regresaron a Buenos Aires por tierra y Mario Pinnel y Pablo Furchi se quedaron navegando por la zona.

Algunos días más tarde arribó al puerto otro Pandora 360, el New Life de Ernesto Saikin, quienes seguirían hacia Florianópolis cuando el viento así lo quisiese. Entre sus tripulantes se encontraba Alejandro García Escudero, alumno de la escuela de náutica.

Entre sociales, mates y navegadas pasó toda la semana. Tuvieron la oportunidad de ver el arribo al puerto del velero Pink Gin, un Baltic 152 que recién llegaba de Europa.

El pronóstico fue menos maligno para realizar el retorno a Buenos Aires el día sábado 1 de diciembre por la noche. Ya que soplaba una suave brisa del NW, pero había fe en que rotara al N debido al terral.

El Kraken partió de Punta del Este a las 23 hs con tres nuevos tripulantes. Sofía Ávila, Agustín Floreano (quienes habían dejado el Alpha 25 en el puerto de Sauce) y Cristina Marcon.

El viento ésta vez fue leve del Norte y Noroeste la mayor parte del trayecto. Éste último, haciendo la navegación a vela muy difícil, pero el cielo les regaló dos noches inolvidables. La primera con la salida de la luna llena detrás de la ciudad balnearia uruguaya, infinitas estrellas y algunas noctilucas de decorado. Y la segunda, con menos resplandores de ciudades, estando al través de Cufré, acompañó un cielo estrellado hasta el horizonte y una noche muy cálida que se prestaba a no dormir y cenar bajo ese techo.

Durante el día hubo saltos desde la borda para amainar el calor y ricos almuerzos. A las 23 hs del domingo 2 de diciembre y 24 horas después de la partida, ingresaron al puerto de Sauce ya que que a la madrugada había pronóstico de fuertes ráfagas debidas a una vaguada que pasaba por el centro del Río de la Plata.

Bien protegidos en el puerto, brindaron con algunas clásicas Pilsen y Patricia y a las 3 hs del lunes, el viento sopló del NW a 35 nudos durante un corto período, dejando una brisa moderada a leve del mismo sector para todo el resto del día.

La tripulación amaneció a las 10 hs y partieron hacia Buenos Aires. El viento seguía en contra así que se navegó muchas horas a motor.

Luego de pasar el Pilote 7, la brisa aumentó y se pudo navegar a todo trapo durante el resto del trayecto a velocidades que superaban los 9 nudos y con un paisaje rojo sobre la ciudad mientras caía el sol y se preparaba un posterior día tormentoso.

Amarraron el Kraken en el Club Náutico San Isidro a las 20 horas del lunes 3 de diciembre, dando conclusión al viaje de retorno.

Para ver las fotos de éste viaje, visite nuestro sitio en facebook.

Posteado en Navegación | 1 comentario
Jul 12

Navegación en conserva a Colonia, julio 2012

Al amanecer, parte de la flota partiendo de Colonia

Al amanecer, parte de la flota partiendo de Colonia

Viaje de instrucción y navegación en conserva a Colonia 

El fin de semana largo del 9 de julio, la escuela de náutica organizó un viaje de instrucción y conserva al puerto uruguayo de Colonia del Sacramento (R.O.U.) con barcos de antiguos y nuevos alumnos.

Al atardecer del viernes 6 de julio, comenzaron a hacerse presentes las embarcaciones al Club Náutico Azopardo. Entre ellas se hallaban: Talento (Miura 25), Farra (H 20), Juan Salvador Gaviota (Alpha 25), Tempestad (Plenamar 23), Fatiga 2 (Super 22), Kraken (Pandora 360), Pato 2 (Lef 25), Conjuro (Plenamar 27) y Hexe (Miura 25).

En la reunión previa del viernes a la noche se trató el tema de la derrota a seguir y el pronóstico meteorológico. El contexto como siempre fue alrededor del típico asado náutico.

A pesar de las heladas nocturnas, los 0º de temperatura y la menor aún sensación térmica, a las 07 hs del sábado 7 de julio, se encontraron los barcos en las proximidades de la boya del km 23 del canal costanero, izaron las velas y partieron rumbo al Pilote 7.

El viento fue ideal durante todo el trayecto, de 10 a 17 nudos del sector NW rotando al NNW, el cual les permitió a varios barcos navegar con spinnaker una gran parte del trecho y con genoa 1 o 2 y algún que otro rizo en la mayor a medida que aumentaba la brisa.

El cruce se realizó según lo planeado, algunos barcos fueron cayendo con la corriente hacia el sur, ya que se navega tradicionalmente, pero se contrarrestó a la perfección para poder ingresar al puerto por el norte de la isla San Gabriel.

Las velocidades de la flota entera no bajaron de los 6 nudos, fue una navegación rápida, ya que a las 14 hs todos los veleros se encontraban amarrados en el muelle de madera del puerto deportivo como es la costumbre de la institución.

Por la tarde y luego de que muchos durmieran la irresistible siesta, merendaron en la playa con los representativos mates mientras se reposaba el sol en el horizonte.

El silencio del atardecer dio llegada a la noche increíble que con un cielo invadido de estrellas deleitaron hasta al menos sensible de los 30 navegantes de la flota.

Cenaron y brindaron en un restaurante de la ciudad hasta largas horas de la madrugada, mientras la luna en su cuarto menguante ascendía roja por detrás de la ciudad.

El regreso a San Isidro había sido planeado para el día siguiente pero soplaban rachas de 30 nudos del sector NNW y el agua en la zona era muy escasa, ya que la escala del puerto llegó a marcar -0,65 metros. Así que pasaron el día viendo cómo los barcos que decidían largar amarras se varaban en el interior del puerto o se encallaban al sur de San Gabriel.

Por lo tanto, como cuando se navega a vela no hay apuro, se optó por seguir disfrutando del lugar y regresar al día siguiente con menor viento y más agua para poder salir sin ninguna vicisitud del puerto.

Así que tal como fue proyectado, el lunes amanecieron a las 05 hs con mucho frío pero con una brisa de 12 nudos del sector Norte, la cual les permitió navegar con genoa 1 a algunos y a otros barcos con genoa 3 o foque. El nivel del agua estaba en 0 metros, por lo tanto y como método de precaución salieron por el sur de San Gabriel y respetando perfectamente el canal. Luego se dirigieron a la boya cardinal oeste que limita el banco de los pescadores, de allí hacia el barco hundido Viena y posteriormente dejaron a estribor el Lambaré, para establecer un rumbo directo al Pilote 7.

Durante toda la mañana, la corriente estaba en creciente y, recibiendo el viento por la amura de estribor se contrarrestaron abatimiento y deriva, en consecuencia el rumbo fue prácticamente directo al espeque especial.

El regreso fue más rápido aún que el viaje de ida, en 6 hs casi todos los barcos estaban bien aferrados a sus respectivas amarras para dar fin a una travesía más para algunos y para muchos otros, la primera de las numerosas que vendrán.

Para ver las fotos de éste viaje, visite nuestro sitio en facebook.

Posteado en Navegación | Dejar un comentario
Dic 12

A Punta del Este en el Danés

El danés amarrado en Punta del Este

El Danés amarrado en la marina uruguaya

A Punta del Este en el Danés

El 19 de noviembre del 2011 a las 09:45 hs partió del Club Náutico San Isidro el velero Danés, un Bora Bora 315 con destino a Punta del Este (R.O.U.). Llevando tres tripulantes, entre los que se encontraban Mario Pinnel, Gabriel Garramone y Pablo Furchi.

Soplaba una leve brisa del sector NE que hacía navegar la embarcación a 6,5 nudos bajo un cielo despejado.

Estando al través del puerto de Buenos Aires, apareció por el SSE la virazón con 15 nudos y en ceñida se fueron acercando a la costa uruguaya. El rumbo era directo al puerto de Sauce.

A las 18:00 hs, estando a media milla de dicho puerto, el viento rota a tierra, con 10 nudos del sector norte. Con lo cual se decidió continuar navegando hacia Montevideo a pesar de los cirrus, altos estratos y nimbos estratos que se acercaban por el NW, anticipando la vaguada y frente caliente perteneciente a un ciclón con centro en Tucumán, Santiago del Estero y La Rioja. En los niveles altos de la atmósfera había divergencia en las isohipsas predominantes del sector NW.

Había que navegar diez horas hasta el próximo puerto con el riesgo de encontrar ráfagas muy fuertes correspondientes a fuerza 7, 8 y 9 Beaufort de direcciones variables, con tormenta eléctrica y lluvia.

La presión atmosférica descendía constantemente, a razón de medio hectopascal por hora. Siendo las 22:30 hs y encontrándose a mitad de camino entre Sauce y Santa Lucía (el puerto más cercano) en la posición: ϕ= 34º 38,60`(s); ω= 57º 10,70`(w), comienzan las primeras ráfagas de viento W y SW de 35 nudos, con tormenta eléctrica y lluvia constante. Fueron recibidas con dos rizos en la mayor y sin vela de proa. Al llegar hubo que arriar dicha vela y correr con el tormentín.

Al rato, el viento se estableció del SW con velocidad de 20 nudos, y la presión comenzó a subir.

Media hora más tarde, el barómetro se puso antipático e iba cayendo de a poco, lo cual no era un buen presagio. Significaba que lo peor todavía no había pasado.

A las 00:30 hs el viento rotó al ESE con fuerza 9 (45 nudos). Con la imposibilidad de orzar se trabuchó y comenzó a correr con tormentín, hacia el rumbo verdadero 295º y a una velocidad de 8 nudos. Surfeando olas de 2 metros de altura, hubo que timonear ya que el piloto automático no funciona con vientos francos fuertes.

A medida que pasaban las horas, pudieron ir orzando hasta el rumbo verdadero de 320º para ingresar al puerto de Sauce a las 06:00 hs.

La presión se mantuvo en su pico más bajo, lo cual indicaba que el borde de fuga del ciclón todavía no había pasado.

Allí cargaron combustible y descansaron hasta las 10:40 hs del día domingo para salir nuevamente hacia el puerto del Buceo.

Ésta etapa fue tranquila con vientos de 12 nudos del NE. Cerca de Montevideo comenzó nuevamente la actividad eléctrica en el cielo.

Ingresaron al puerto del Buceo a las 23 hs, 15 minutos antes de que comience la lluvia.

A las 03:00 hs del día lunes pasó el borde de fuga del ciclón con 35 nudos de viento del SSW y lluvia torrencial. Es lindo tener el barco bien amarrado cuando todo ruje afuera. La presión se elevó bruscamente como era sabido, indicando que no volvería a caer. EL cielo de a poco fue dejando solamente las nubes medias y altas, llevándose las bajas hacia el este.

A las 11:00 hs del lunes partieron hacia Punta del Este con un tripulante menos, Gabriel tuvo que abandonar el Danés por cuestiones laborales.

Dejaron a estribor la isla de Flores. La navegación fue tranquila, con viento leve del sur y alguna llovizna.

Ingresaron al puerto de Punta del Este a las 20:00 hs, tras una travesía un tanto agitada.

Allí navegaron por la isla Gorriti, Punta Ballena, y toda la zona costera.

El domingo 27 de noviembre, a las 06:00 hs se emprendió la vuelta a San Isidro con dos nuevos tripulantes: Julia Pinnel y Agustín Salvadó.

Las condiciones meteorológicas eran similares a las de la semana anterior: ciclogénesis en el centro de Argentina con una vaguada sobre el Río de la Plata. La presión iba en descenso, no muy rápido, a razón de 1 Hp cada 4 horas.

Para la noche y en la zona de Montevideo se esperaban vientos de fuerza 5, 6 y 7 del NE rotando al SE, por lo tanto se optó esta vez, por ingresar al puerto de Santa Lucía.

Fondearon con dos anclas a bigote de gato, al socaire de la isla del Tigre, en el veril de babor del canal de entrada. Sin llegar al puerto debido a que no se abría el puente y su gálibo es de 8,50 metros y la guinda del barco es de 12,50 metros. Imposible pasar.

Pasaron la noche sin inconvenientes. Como estaba previsto, el viento sopló del NE a 30 nudos en la madrugada.

A las 05:40 hs salieron de Santa Lucía y pusieron rumbo directo al Pilote 7. Durante toda la mañana tuvieron la corriente en contra de 1,50 nudos y a la tarde a favor, lo cual les permitía navegar a 7 nudos. El cielo se fue despejando de a poco y la presión atmosférica constantemente en aumento indicaban las buenas condiciones meteorológicas que vendrían.

Estando cerca del Pilote Norden, a las 17:20 hs encontraron una boya roja de canal garreada y dieron el aviso a Río Santiago con las coordenadas del obstáculo.

Cruzan el canal Emilio Mitre por el Pilote 7 a las 21 hs e inmediatamente el motor encendió la luz de presión de aceite, acompañada de su chicharra. Debido al uso, consumió aceite. Se le agregó y todo volvió a la normalidad.

Luego un poco a orejas de burro y otro a motor fueron a 3,50 nudos de promedio hasta el Náutico San Isidro en una noche hermosa, acompañados por la puesta de la luna en cuarto creciente sobre la ciudad de Buenos Aires. Amarraron el Danés en su casa a las 23 hs.

Para ver las fotos de éste viaje, visite nuestro sitio en facebook.

 

 

 

 

Posteado en Navegación | Dejar un comentario
Oct 26

Regata a Sauce octubre 2011, viaje de instrucción

Azopardo amarrado en el Puerto de Juan Lacaze

Azopardo amarrado en el Puerto de Juan Lacaze

Regata a Sauce (R.O.U.) 2011

El sábado 8 de octubre del 2011, a las 8 hs se largó la regata San Isidro – Sauce (Juan Lacaze).

El barco Azopardo (Resch 32) llevaba cinco tripulantes a bordo. Entre ellos, tres futuros Timoneles de la Escuela de Náutica, Carlos Berard, Hernán Schikler y Agustín Floreano, el capitán Pablo Furchi y su co-skipper Gabriel Garramone.

Las condiciones meteorológicas el día de la competencia fueron de poco viento. Soplaron entre 4 y 8 nudos del sector SSW con largos períodos de calma.

Durante todo el recorrido, los alumnos fueron haciendo la navegación tradicional con la carta náutica, tomando marcaciones a los puntos notables con el compás portátil y estimando la posición permanentemente. Como muchos saben, en éste barco está prohibido el uso del GPS. Si algún alumno lleva uno consigo, deberá mantenerlo apagado. Esas son las condiciones establecidas por Pablo Furchi en todos sus barcos.

A las 18  hs, encontrándose al través de Riachuelo (R.O.U.) decidieron abandonar la regata encendiendo el motor. A las 18:40 hs volvió la brisa con 15 nudos del mismo cuadrante, lo cual les permitió apagar el ruidoso fuera de borda e izar el spinnaker asimétrico, logrando una velocidad de 7,5 nudos con viento del través.

Arribaron al puerto de Juan Lacaze a las 21:30 hs, tras recorrer las 50 millas en 13,5 horas.

El día domingo 9 de octubre la gente del Club Náutico de Sauce realizó un almuerzo con pastas y vino tinto mientras se entregaron los premios de la competencia. El Azopardo recibió su medallita simbólica por haber participado como Barco Escuela.

Como cada año, ese mismo día se festejó el aniversario del capitán Pablo Furchi en las instalaciones del club y en las playas de Sauce.

Se retornó a San Isidro el lunes 10 a las 8:30 hs. El viento soplaba del sector SW a 12 nudos, el cual hacía navegar al barco de ceñida y a una buena velocidad de 6,5 nudos. Pero no duró mucho la racha. Al mediodía, estando al través de Colonia llegó la calma chicha y el Honda de 8 hp impulsó al Azopardo a 5 nudos hasta San Isidro. Arribando a dicho puerto a las 20:30 hs.

De esta manera se dio por concluido uno de los viajes de instrucción de la escuela de náutica.

Para ver las fotos de éste viaje, visite nuestro sitio en facebook.

Posteado en Navegación | Etiquetas: | Dejar un comentario
Sep 20

Conserva a Colonia, Timoneles, agosto 2011

 

Conserva a Colonia, Timoneles 2011

El Hexe regresando al Pilote 7 con spinnaker

Navegación en conserva a Colonia con alumnos de la escuela

El domingo 21 de agosto del 2011 la escuela de náutica organizó una conserva con barcos de alumnos.

A las 7 hs partieron desde San Isidro seis veleros. El destino esta vez fue Colonia del Sacramento (R.O.U.).

Entre los inscriptos se encontraban: Cruz del Sur (Limbo 21), Andrea`s B (Plenamar 23), Primavera (Limbo 21), Santa María (H 20), Cruz Diablo (Phantom) y Hexe (Miura 25).

Una mañana fría pero con un tiempo excelente. Soplaban 10 nudos del sector SW, los cuales permitían navegar a los barcos a 4 nudos en rumbo directo.

Toda la flota fue haciendo navegación tradicional, por estima y costera mediante marcaciones a los diversos puntos notables.

Al mediodía llegó la calma habitual y encendieron los motores. Pasando por el sur de la isla San Gabriel llegaron al puerto deportivo, amarrando todos juntos en el muelle de piedra a las 14 hs.

Por la noche hubo cena, festejos y brindis coloniales como suele suceder.

Al día siguiente, los barcos partieron por el norte de San Gabriel y navegando a orejas de burro se fueron acercando al canal Farallón. Luego alguno izó el spinnaker y juntos cruzaron el canal Mitre. Arribaron a San Isidro a las 16 hs.

Fue una experiencia única para los alumnos, muchos de los cuales por primera vez navegaban sus barcos hacia un puerto extranjero.

Para ver las fotos de éste viaje, visite nuestro sitio en facebook.

Posteado en Navegación | Etiquetas: | Dejar un comentario
Jul 23

Regata a Sauce, octubre 2010, viaje de instrucción

Regata a Sauce, octubre 2010, viaje de instrucción.

El Azopardo y su equipo amarrado en Juan Lacaze

El Azopardo corrió a Sauce tripulado por alumnos de la escuela de náutica

El sábado 9 de octubre del 2010, se largó la tradicional regata San Isidro – Sauce (R.O.U.), organizada por el Club  Náutico Azopardo.

Entre los 16 barcos participantes, se encontraba el Azopardo, tripulado por alumnos de la escuela de náutica y su profesor.

La largada fue a las 8 hs, soplaba un leve viento del SE que a medida que avanzaba la mañana se iba intensificando. Algunos barcos prendieron sus motores por la ausencia de viento y se dirigieron a Colonia por el fin de semana largo.

Por la tarde empezó a refrescar con 17 nudos del mismo sector. El Azopardo se encontraba al través de Colonia cuando empezó a avanzar cada vez más rápido y pudo pasar a varios competidores.

Llegó la noche y otros barcos desertaron ingresando a Riachuelo. El Azopardo entró al puerto de Juan Lacaze, clasificando quinto en la general a las 22:30 hs.

Al otro día hubo el clásico asadito y la entrega de premios y festejo del cumpleaños del capitán Pablo Furchi.

El día lunes temprano se inició la vuelta hacia San Isidro con un viento ideal de 12 nudos del ESE, el cual llevó al Azopardo y sus tripulantes con spinnaker durante todo el trayecto, llegando a destino a las 16 hs.

Para ver las fotos de éste viaje, visite nuestro sitio en facebook.

Posteado en Navegación | Etiquetas: | Dejar un comentario